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lunes, 10 de junio de 2013

Vacuna contra el neumococo: una forma de prevenir descompensaciones

El neumococo es una bacteria que se contagia a través del contacto con personas que están
enfermas o con personas que no están enfermas pero son portadoras de la bacteria en la parte posterior de su nariz. Las infecciones por el neumococo más frecuentes son la conocida neumonía, la meningitis y la infección general de la sangre. 
El neumococo es una bacteria común en nuestro medio. En América Latina el 35% de las neumonías adquiridas en la comunidad son a causa del neumococo. 

No todos tenemos el mismo riesgo de adquirir una infección por neumococo. Las personas con diabetes (con o sin tratamiento con insulina), mayores de 50 años, presión alta (hipertensión),con enfermedades del hígado, con enfermedades del riñón (con o sin diálisis), aquellas personas que han recibido un transplante de riñón, que han tenido un infarto, personas con angina, con insuficiencia cardíaca, con cualquier tipo de enfermedad cardiovascular, fumadoras (en ellas el riesgo aumenta hasta un 50%), personas con problemas respiratorios (asma, bronquitis, fibrosis pulmonar, EPOC), post operados del bazo, personas con síndrome celiaco, VIH (en cualquiera de sus etapas), en quimioterapia o que toman corticoides durante más de un mes, están en mayor riesgo de enfermarse. 

Es ampliamente reconocido que las personas con enfermedades arriba descritas además de tener más riesgo pueden ser reagudizadas si tienen una infección por neumococo. Por ejemplo las personas con enfermedad coronaria pueden volver a sufrir un infarto. Y no solo eso, además su tiempo de hospitalización y recuperación será mas prolongado y en algunos casos el desenlace será fatal.

Es por esto que en varios países se ha incluido a la vacuna contra el neumococo dentro de sus programas de vacunación para personas después de los 50 años o con las enfermedades arriba descritas.  

Converse con su médico y solicite la vacuna contra el neumococo. La vacunación es una oportunidad más para tener control sobre su salud y disfrutar la vida con los años.


Escrito por:
Dra. Rocío Morante Osores
Médico asistente
Bamboo Senior Health Services



domingo, 28 de abril de 2013

El consumo de alcohol en el adulto mayor: riesgos y beneficios


La dependencia al alcohol es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo; sin embargo, el consumo y el abuso de alcohol a menudo no se aprecian como relevantes para el cuidado de los adultos mayores.

La sensibilidad del sistema nervioso central al alcohol aumenta con la edad, y la interacción entre los medicamentos y alcohol es motivo de especial preocupación en este grupo de edad, si se tiene en cuenta el alto porcentaje de ancianos que consumen diferentes tipos de fármacos. En el adulto mayor los problemas con el alcohol a menudo se presentan de manera inespecífica como accidentes, insomnio y maltrato.

DEFINICIONES

El consumo riesgoso es un patrón de consumo de alcohol que aumenta el riesgo de consecuencias adversas. Se estima que consumir más de 7 bebidas estándar por semana o más de 3 en una ocasión en las mujeres o en las personas > 65 años lo ubican en esta categoría. Se considera una bebida estándar el equivalente a una copa de vino, una lata de cerveza o una copa de alcohol.

El consumo perjudicial se refiere a aquel que conlleva consecuencias para la salud física y mental.

Abuso de alcohol: Se refiere a la recurrencia de deterioros clínicamente significativos en los últimos 12 meses, tales como fallas para cumplir con las obligaciones mayores, exponerse a situaciones peligrosas, problemas legales, personales o sociales producidos o exacerbados por el consumo de licor.

La dependencia al alcohol o alcoholismo es un conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos que pueden aparecer después del consumo repetido de alcohol. (p ej: deseo intenso de consumir alcohol, dificultad para controlar el consumo, persistencia del consumo a pesar de las consecuencias perjudiciales, mayor prioridad al consumo frente a otras actividades y obligaciones).

BENEFICIOS

El consumo regular de alcohol a bajas dosis puede disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte. Recientemente se analizaron los resultados de cerca de 20 estudios sobre consumo de alcohol y enfermedad cardiovascular. Se encontró que el consumo regular de alcohol a bajas dosis (entre media y una porción de alcohol  diaria como se definió antes) redujo las muertes por enfermedad cardiovascular en 25 % y la presencia de enfermedad coronaria en 30%. No hubo efecto ni benéfico ni perjudicial con respecto a la presencia de eventos cerebrovasculares.

De otro lado se encontró que los que bebían más de dos porciones diarias mostraban desaparición de los beneficios y aumento de los riesgos.
También parece haber alguna evidencia sobre menor riesgo de algunas enfermedades como demencia, así como posibles efectos benéficos para reducir el riesgo de cáncer, cuando se comparan personas que beben de manera moderada con los abstemios. Se ha visto que el consumo  de cantidades moderadas  puede ofrecer sentimientos subjetivos de bienestar.

EFECTOS NOCIVOS

En el Reino Unido se evaluaron los efectos nocivos de 20 sustancias: el alcohol fue la sustancia más perjudicial, seguido por heroína, cocaína y tabaco. Solo se analizaron efectos negativos y ningún criterio exaltaba los posibles efectos benéficos.
Los efectos nocivos del alcohol en la salud de los humanos han sido descritos desde la antigüedad.

El alcohol puede producir daños en el sistema nervioso  como encefalopatía, demencia, neuropatía; problemas psiquiátricos como dependencia, depresión, ansiedad, en sistema cardiovascular induce hipertensión, arterioesclerosis enfermedad coronaria  y miocardiopatía y en otros órganos cirrosis hepática, pancreatitis, mayor predisposición a tumores, y propensión a infecciones.

Escrito por:
Dr. Jorge Hernan López
Médico Internista Geriatra
Profesor Titular Universidad Nacional de Colombia.
jhlopezr@yahoo.com

miércoles, 24 de abril de 2013

La presión alta después de los 60 años


La Hipertensión es el término médico para la presión arterial alta. Todo adulto mayor que tenga la presión arterial por encima de los límites de 140/90 mmHg debe ser evaluado por el médico geriatra periódicamente.

Las causas de la hipertensión arterial son diferentes en los adultos mayores que en las personas más jóvenes. Alrededor del 90 al 95% de todos los casos de presión arterial alta constituyen lo que se denomina hipertensión primaria o esencial. Esto significa que se desconoce la verdadera causa de la presión arterial alta, pero existen diversos factores relacionados con la enfermedad. El riesgo de sufrir de hipertensión es mayor si la persona:
  • Tiene antecedentes familiares de hipertensión.
  • Se enfrenta a niveles altos de estrés.
  • Sufre de sobrepeso u obesidad.
  • Usa productos de tabaco.
  • Lleva una alimentación alta en grasas saturadas y/o una alimentación alta en sodio (sal).
  • Bebe más de una cantidad moderada de alcohol.
  • Es físicamente inactiva (sedentarismo).
  • Es diabética.
  • Tiene familiares hipertensos.

La hipertensión secundaria es menos habitual que la esencial y se debe a diversos trastornos, que también pueden agravar la hipertensión esencial previa. Los más habituales de estos trastornos son:
  • Las enfermedades renales
  • Las enfermedades endocrinas como el hipertiroidismo
  • Las alteraciones de las glándulas suprarrenales

La hipertensión puede afectar a la salud de cuatro maneras principales:
  • Obstrucción de las arterias: que más adelante puede producir un ataque al corazón, un accidente cerebro vascular (hemiplejía, demencia, epilepsia) o amputación de los miembros inferiores.
  • Agrandamiento del corazón: el corazón comienza a fallar ante el esfuerzo. Sin tratamiento, se instalará una insuficiencia cardiaca.
  • Daño renal.
  • Daño ocular.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó recientemente, que la hipertensión arterial es la causa más común atribuible a muerte prevenible en los países desarrollados. Es conocida como “el asesino silencioso” porque no presenta síntomas. La única manera de saber con seguridad si la tiene es consultando con el médico.

El médico geriatra realizará  una valoración integral del Adulto Mayor que contemple, los aspectos clínicos, la situación funcional y los condicionantes sociales, todos ellos son factores claves a considerar al planificar la intervención terapéutica, siempre personalizada en cada adulto mayor.

El manejo de la hipertensión en adultos mayores tiene particularidades que lo hacen diferente del que se hace en la población más joven. El tratamiento de la hipertensión arterial reduce el riesgo de muchas de las complicaciones catastróficas antes mencionadas. El médico geriatra iniciará un primer plan de acción que implica la modificación del estilo de vida:
  • Programa de educación para el paciente y su familia.
  • Dieta baja en grasas y sal.
  • Alcance de un peso saludable.
  • Programa de ejercicio físico individualizado.
  • Técnicas para el control del estrés, terapia para dejar de fumar y terapia para moderar o suprimir el consumo de alcohol.

Además, la enfermedad puede tratarse con medicamentos.

Escrito por:
Dr. José Francisco Parodi García
Médico Geriatra
Director Médico de Bamboo Senior Health Services

Dra.Rocío Morante Osores
Médico General
Blogger de Bamboo Senior Health Services