Mostrando entradas con la etiqueta terapia física. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terapia física. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de diciembre de 2013

El dolor no es normal con los años y tiene un tratamiento

Todos  hemos sentido dolor en algún momento de la vida. Pero, ¿qué sucede cuando este dolor no desparece? Un dolor que persiste, no puede ser aceptado como normal ni por el médico ni por el paciente. El dolor en las personas  mayores es MUY FRECUENTE y DESGRACIADAMENTE A VECES ACEPTADO COMO "NORMAL". Lo cual contribuye a que no se enfrente ni se ofrezca las alternativas de tratamiento farmacológico y no farmacológico adecuado.

Viviendo con dolor
Puede causar muchos problemas tales como:
  • Trastorna su sueño.
  • Disminuye el apetito.
  • Hace difícil que continúe trabajando.
  • Causa que se sienta deprimido o ansioso. 
  • Disminuye su capacidad para valerse por sí mismo.
  • Interfiere en su participación y desenvolvimiento social.
  • Dificulta la realización de ejercicio.
  • Produce mayores hospitalizaciones por efectos adversos de medicinas para el dolor de uso crónico (sangrado digestivo, úlceras, daño a los riñones,                descompensación de la presión arterial, mas eventos cardiacos).
  • Alteración en la función sexual.
  • Sarcopenia, osteoporosis, sobrepeso y obesidad.
Tratamiento para el dolor

Existen varias maneras de aliviar el dolor. A medida que las personas envejecen están en riesgo de desarrollar efectos secundarios más serios por los medicamentos es por ello que en esta etapa de la vida nos apoyamos más en TRATAMIENTOS NO FARMACOLÓGICOS como:

  • La acupuntura: alivia el dolor y equilibra la energía del  cuerpo utilizando agujas tan delgadas como un cabello para estimular canales específicos de energía.
  • La terapia física: permite realizar las actividades diarias con menos dolor, mejora la flexibilidad y fortalece los músculos a través de una variedad de técnicas como TENS, láser, ultrasonido, corrientes combinadas, crioterapia, kinesioterapia, entre otras.
  • La aguja seca: elimina los puntos dolorosos de la contractura muscular a través de una técnica que utiliza   agujas especiales.
  • Viscosuplementación articular: disminuye el dolor y recupera la función de la rodilla al infiltrar  un liquido viscoso que restaura la lubricación de la articulación.  
  • Bloqueos nerviosos y desgatillamientos: apagan la señal del dolor proveniente de un sitio del cuerpo al bloquear un grupo específico de nervios relacionados con el dolor y desgatillamiento de puntos dolorosos miofasciales.
Algunas personas no van al médico porque piensan que el dolor es simplemente parte del envejecimiento  y que nada puede ayudar. ¡Esto no es cierto! Si usted tiene dolor lo mejor es que visite a su médico. Encontrar una manera de reducir su dolor es a menudo más fácil si el dolor se evalúa y se le da tratamiento temprano. 

¡Encuentre alivio en Bamboo!
El equipo gestor de salud en Bamboo es experto en manejo del dolor en personas mayores, tenemos intervenciones diseñadas específicamente para su tipo de dolor. 
Recupere su independencia, duerma tranquilo y  disfrute de su día a día sin dolor. ¡Visítenos!


lunes, 11 de marzo de 2013

¿Dolor en las articulaciones? ¿Será artrosis?


¿Qué es la artrosis?
Es una enfermedad producida por la alteración a nivel del cartílago, que es uno de los tejidos que forman las articulaciones. La pérdida del cartílago origina cambios en el hueso  que esta junto a la articulación, como deformaciones e intentos de regeneración. Todo esto produce inflamación, que es muchas veces la causa de que la artrosis produzca síntomas como el dolor. Posteriormente la movilidad y el funcionamiento normal de la articulación se ven afectados, conduciendo al enfermo a una progresiva discapacidad para las actividades cotidianas.
¿A quienes afecta?
Es una de las enfermedades reumáticas más frecuentes, afecta a casi el 50% de las personas mayores de 50 años, y es una de las principales causas de discapacidad.
La articulación más comprometida suele ser la rodilla, presentándose también en caderas, manos, columna, etc.
¿Quiénes tienen más riesgo de presentar artrosis?
Los personas de edad avanzada, el sexo femenino, personas con sobrepeso, traumatismos previos, los defectos en la formación de las articulaciones, la presencia de algún defecto genético en el cartílago de la articulación y la fatiga de las articulaciones como consecuencia de ciertos trabajos o deportes.
¿Qué síntomas puedo presentar?
Lo más característico es el dolor, la rigidez articular y la incapacidad
funcional; generalmente en ausencia de fiebre e inflamación articular.

El dolor se presentará al movimiento y será crónico. Se caracterizará por:
• Comienzo lento, curso progresivo e intensidad leve o moderada.
• Aparece al iniciar los movimientos (como por ejemplo la marcha); después mejora y reaparece con el ejercicio intenso o prolongado.
• A medida que la enfermedad avanza, el dolor aparece cada vez más precozmente.
• Cede al reposo,  lo cual no significa que mejore. Los estudios han demostrado que un ejercicio controlado e indicado por su médico produce con el tiempo beneficios, sobretodo en el alivio del dolor y mejora funcional.
¿Cómo se diagnostica?
Con los síntomas que hemos descrito. En ocasiones se requerirá de radiografía de la articulación afectada, examen de líquido articular o analítica sanguínea, básicamente para descartar otros fenómenos inflamatorios.
Los cambios que se ven en las imágenes radiográficas, habitualmente no son la causa del problema sino que representan el resultado de toda una serie de cambios que ocurren en la articulación. El hecho de observar una deformidad articular no necesariamente explica el origen del dolor ya que las causas pueden ser diferentes: formación de hueso en lugares anormales (osteofitos, picos de loro), edema que puede presionar estructuras nerviosas, contractura muscular, etc.  Esto podría ayudar a explicar en parte, porque a veces estos cambios radiográficos o el grado de compromiso no se relacionan directamente con la intensidad del dolor.
¿Cuál es el tratamiento?
Desde el momento del diagnóstico, se debe iniciar la educación del paciente y la familia. La educación consiste en asesorar al paciente sobre las actividades que provocan mayor sobrecarga articular e indicarle los métodos para reducir el estrés articular.
El geriatra le brindará una valoración integral del problema, buscando no solo calmar el dolor, sino que con su equipo gestor de salud buscarán mejorar el funcionamiento de la articulación evitando así la discapacidad.
Parte del tratamiento es que el paciente logre y mantenga un peso saludable; esto incluye consejería dietética y un programa de ejercicio aeróbico, que han demostrado reducir el dolor y mejorar la funcionalidad.
El resto del tratamiento consistirá en medicamentos, terapias complementarias y en algunos casos particulares, cirugía.
Escrito por:
Dra. Claudia Pinedo
Médico - Geriatra de Bamboo Senior Health Services