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martes, 10 de diciembre de 2013

Las caídas no son normales y pueden ser fatales.

¿Cómo hacer para prevenir las caídas en las personas mayores?

1. Participe del programa para prevención y manejo de caídas en Bamboo.
Hacer un ejercicio programado no es sólo una de las formas más importantes que hay para disminuir las posibilidades de una caída, sino que fortalece y le ayuda a sentirse mejor. Caminar no es suficiente. Los ejercicios que mejoran la fuerza, flexibilidad, el equilibrio y la coordinación son los más beneficiosos. El tener poca cantidad y calidad de músculo (sarcopenia) aumenta las posibilidades de una caída y de perder la independencia. Las caídas recurrentes revelan un mayor riesgo de discapacitarse (fragilidad).

2. Revise con su geriatra todas sus medicinas
Pídale que revise todas las medicinas que está tomando, incluidas las que no necesiten receta y las gotas para los ojos. A medida que usted envejece puede cambiar la manera como reaccionan las medicinas en su cuerpo. Algunas medicinas, pueden darle sueño, bajar la presión en exceso o causar mareos y provocar una caída.

3. Examínese la vista.
Solicite a su geriatra que lo derive a un oftalmólogo por lo menos una vez al año. Podría estar usando anteojos incorrectos o tener una condición como glaucoma o cataratas que le impidan ver bien. La visión defectuosa puede aumentar el riesgo de una caída.

4. Haga más seguro su hogar
Casi la mitad de las caídas ocurren en casa. Para hacer su hogar más seguro: 
  • Quite las cosas con las que pueda tropezarse (como papeles, libros, ropa y zapatos) de las escaleras y los lugares por los que usted camina. 
  • Quite las alfombras pequeñas o use una cinta con adhesivo en ambos lados para evitar que se resbalen las alfombras. 
  • Coloque las cosas que usa con mayor frecuencia en los estantes inferiores para poder alcanzarlas con facilidad y sin necesidad de usar un banco. 
  • Instale barras para sostenerse junto a su inodoro y en la bañera o en la ducha. 
  • Use alfombras antideslizantes en el suelo de la bañera y de la ducha. 
  • Mejore el alumbrado en su casa. Al ir envejeciendo, necesitará luces más brillantes para ver bien. Coloque cortinas o persianas ligeras para reducir el resplandor. 
  • Coloque pasamanos y luces en todas las escaleras. 
  • Use zapatos tanto dentro como fuera de su hogar. Trate de no caminar descalzo ni usar pantuflas o “chancletas”.
  • Busque ayuda del terapeuta ocupacional de BAMBOO para una asesoría específica sobre barreras arquitectónicas en su casa

lunes, 11 de marzo de 2013

¿Dolor en las articulaciones? ¿Será artrosis?


¿Qué es la artrosis?
Es una enfermedad producida por la alteración a nivel del cartílago, que es uno de los tejidos que forman las articulaciones. La pérdida del cartílago origina cambios en el hueso  que esta junto a la articulación, como deformaciones e intentos de regeneración. Todo esto produce inflamación, que es muchas veces la causa de que la artrosis produzca síntomas como el dolor. Posteriormente la movilidad y el funcionamiento normal de la articulación se ven afectados, conduciendo al enfermo a una progresiva discapacidad para las actividades cotidianas.
¿A quienes afecta?
Es una de las enfermedades reumáticas más frecuentes, afecta a casi el 50% de las personas mayores de 50 años, y es una de las principales causas de discapacidad.
La articulación más comprometida suele ser la rodilla, presentándose también en caderas, manos, columna, etc.
¿Quiénes tienen más riesgo de presentar artrosis?
Los personas de edad avanzada, el sexo femenino, personas con sobrepeso, traumatismos previos, los defectos en la formación de las articulaciones, la presencia de algún defecto genético en el cartílago de la articulación y la fatiga de las articulaciones como consecuencia de ciertos trabajos o deportes.
¿Qué síntomas puedo presentar?
Lo más característico es el dolor, la rigidez articular y la incapacidad
funcional; generalmente en ausencia de fiebre e inflamación articular.

El dolor se presentará al movimiento y será crónico. Se caracterizará por:
• Comienzo lento, curso progresivo e intensidad leve o moderada.
• Aparece al iniciar los movimientos (como por ejemplo la marcha); después mejora y reaparece con el ejercicio intenso o prolongado.
• A medida que la enfermedad avanza, el dolor aparece cada vez más precozmente.
• Cede al reposo,  lo cual no significa que mejore. Los estudios han demostrado que un ejercicio controlado e indicado por su médico produce con el tiempo beneficios, sobretodo en el alivio del dolor y mejora funcional.
¿Cómo se diagnostica?
Con los síntomas que hemos descrito. En ocasiones se requerirá de radiografía de la articulación afectada, examen de líquido articular o analítica sanguínea, básicamente para descartar otros fenómenos inflamatorios.
Los cambios que se ven en las imágenes radiográficas, habitualmente no son la causa del problema sino que representan el resultado de toda una serie de cambios que ocurren en la articulación. El hecho de observar una deformidad articular no necesariamente explica el origen del dolor ya que las causas pueden ser diferentes: formación de hueso en lugares anormales (osteofitos, picos de loro), edema que puede presionar estructuras nerviosas, contractura muscular, etc.  Esto podría ayudar a explicar en parte, porque a veces estos cambios radiográficos o el grado de compromiso no se relacionan directamente con la intensidad del dolor.
¿Cuál es el tratamiento?
Desde el momento del diagnóstico, se debe iniciar la educación del paciente y la familia. La educación consiste en asesorar al paciente sobre las actividades que provocan mayor sobrecarga articular e indicarle los métodos para reducir el estrés articular.
El geriatra le brindará una valoración integral del problema, buscando no solo calmar el dolor, sino que con su equipo gestor de salud buscarán mejorar el funcionamiento de la articulación evitando así la discapacidad.
Parte del tratamiento es que el paciente logre y mantenga un peso saludable; esto incluye consejería dietética y un programa de ejercicio aeróbico, que han demostrado reducir el dolor y mejorar la funcionalidad.
El resto del tratamiento consistirá en medicamentos, terapias complementarias y en algunos casos particulares, cirugía.
Escrito por:
Dra. Claudia Pinedo
Médico - Geriatra de Bamboo Senior Health Services