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martes, 13 de agosto de 2013

Altura y cáncer: ¿existe relación?

HOLA A TODOS!

A raíz de una noticia aparecida hace una semana en la que se menciona que las mujeres 
altas tienen más riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, he recibido muchas preguntas al respecto, justamente de chicas altas. Antes que nada: no hay nada de malo con tener una estatura mayor que la del resto de personas, ni en lo que respecta a salud ni en lo relacionado a estética (sino la gran mayoría de modelos o jugadoras de baloncesto ya estarían en lista de espera de algún centro oncológico, y a mi entender eso no ha pasado, y quizás no ocurra nunca como veremos).

El “famoso” estudio se realizó en EEUU, con una población basada en mujeres postmenopáusicas  en base a datos epidemiológicos. Estas pacientes, allá por 1991 se enrolaron en el Woman’s Health Initiative, un programa patrocinado por varios Institutos nacionales de salud americanos, que les realizó un seguimiento por 15 años para ver las causas más comunes de muerte, incapacidad y baja calidad de vida en mujeres ya menopaúsicas.
El total de mujeres participantes fue de 144 701 (no todas “altas”), y se les siguió por un promedio de 12 años. Durante este periodo 20 928 desarrollaron algún tipo de cáncer, es decir el 14.46%  de ellas.
Analizando a este casi 15% de pacientes, se apreció que el riesgo de desarrollo de algún tipo de neoplasia en este grupo, aumentaba en 13% por cada 10cm “extra” de altura.

Ok. Hagamos pausa y analicemos.
En ninguna parte del estudio definieron la palabra “alta”, es decir, que los investigadores no dicen que desde “tal altura en adelante” se consideraba una mujer alta, y no se especifica correctamente el porcentaje de “altas” en el grupo de pacientes que hacen un cáncer,  y… sabiendo que este estudio se hizo en pacientes norteamericanas, hay que contextualizar, porque una mujer norteamericana no mide igual que una europea, una asiática, una africana o una latina por ende seria poco apropiado extrapolar estos resultados a otras poblaciones; y… más cosas aún… está visto que los promedios de estaturas varían de acuerdo a generaciones, y estas pacientes que se enrolaron en 1991, en ese año YA ERAN menopaúsicas, o sea que nacieron la mayoría 50 años antes (en 1940 en promedio), ok, para ese entonces y para la década de los años 90s ¿cuál era considerada una estatura promedio en EEUU? Haciendo una pequeña revisión, la talla femenina promedio en dicho país a finales de 1990 y principios de este nuevo siglo, era de 1.60m – 1.65m (a mí me parece muy poco), por lo que si utilizamos esta medición como base, mujeres que medían 1.75cm se podrían considerar “altas”. Ojo, que estos datos debemos de aplicarlos para mujeres nacidas en 1940, no a mujeres de hoy en día, y esto es importante porque en la actualidad se puede considerar normal o aceptable que una mujer llegue a los 1.75m y los supere, pero estoy seguro que no se ha visto influenciada por otros factores ambientales que quizás a su madre o abuelas altas SI influenciaron.


No pretendo asustar a nadie, por lo que no detallaré las cifras desglosadas de riesgo para cada tumor estudiado.
Para hablar de este estudio (como de cualquier otro) hay que entender sus objetivos y la lectura crítica y real detrás del mismo, por lo que los titulares sensacionalistas de la mayoría de medios de comunicación del mundo, yo los pondría entre comillas y aquí lanzo mi opinión. No es que la estatura sea en sí misma un factor de riesgo de desarrollo de un cáncer, NO, sino que debe ser vista como un marcador de una o más exposiciones que sí ejercen INFLUENCIA en el desarrollo de una neoplasia más que como un factor de riesgo per sé, es decir, no se puede decir que ser alta sea una condición sine qua non para hacer un cáncer como si pueden serlo una mayor exposición solar y cáncer de piel; exposición a papiloma virus y desarrollo de cáncer de cuello uterino; tabaco y cáncer de pulmón, etc.
La manifestación física llamada altura, es la conclusión de una serie de factores sociales, demográficos, pero sobretodo hormonales y bioquímicos que sí deben ser estudiados. 

¿Qué factores hacen que en este reducido grupo poblacional sea un poco más frecuente la aparición de diversos tipos de neoplasias?, esa es la pregunta que los científicos debemos hacernos y tratar de responder,  puesto que sabemos hoy en día que el cáncer sí está relacionado con el aumento de algunos factores de crecimiento celular como puede ser el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF, por Vascular Endothelial Growth Factor).

Con este post desearía dejar en claro algunos aspectos:
  • NO todas las mujeres altas desarrollarán un cáncer. NO. Hay más factores a tener en cuenta y generalmente el cáncer es una reunión desafortunada de muchos factores de riesgo tanto ambientales, como bioquímicos y genéticos.
  • El presente estudio nunca mencionó la estatura de corte, a partir de la cual se define (según ellos)  a una mujer “ALTA”; por lo que nosotros basándonos en promedios de estatura de EEUU y de un modo muy arbitrario, hemos calculado que una mujer “alta” se podría definir como aquella que sobrepasa el 1.75m de altitud.
  • La estatura de una persona es la conclusión de muchos factores, no sólo el personal sino también el social y poblacional. Hay “generaciones” de altos y de bajitos, aunque normalmente la tendencia actual es  que las tallas aumenten pues la gente goza de una mejor alimentación, entre otros factores.
  • La relación cáncer / medidas biométricas siempre se ha tratado de buscar en este tipo de estudios poblacionales, y casi siempre resulta que las personas que salen de la distribución normal tienen más riesgo de hacer algún tipo de cáncer, por ejemplo la obesidad (medida con el IMC) siempre se relaciona con la génesis de alguna neoplasia o su mala respuesta a los tratamientos oncológicos. Esto nos recuerda que todo extremo es malo y que el ser humano, el homo sapiens sapiens como especie animal, desde sus orígenes está “diseñado” a unos patrones de normalidad (niveles de ejercicio, alimentación, etc.) que cuando uno los supera o altera, daño hacen. Quizás no estemos concebidos o preparados para que seamos obesos o “súper” altos.
  • Este estudio se desarrolló en EEUU, por lo que es difícil extrapolar esas cifras de altura a otras poblaciones como la europea (depende de ciertas regiones), africana, asiática o latina, donde las estaturas son mucho más moderadas.

¿Cuál es el porcentaje en cada uno de nuestros países de mujeres que superen el 1.75m? aún sigue siendo bajo, obvio que  no es comparable al de hace 40 años, pero no se ven mujeres que superen dicha talla caminando normalmente por la calle (y por supuesto sin tacones), así uno se encuentre en la Galería Vittorio Emanuele II de Milan (el centro neurálgico de la moda mundial), o en NYC. En lo personal, en mi grupo de conocidos, y amigos, he visto chicas más altas que yo (algo fácilmente superable) pero muy pocas que superen esa altura. Para ser más gráficos aún, pongamos ejemplos de “celebrities” y sus estaturas: sólo Paris Hilton y Nicole Kidman superan la barrera de los 1.75m, luego ninguna pasa del 1.70m y les aseguro que cualquier famosa que se hayan imaginado cumple esta regla.
Ok, imaginando que eres mujer, y mides más de 1.75 m tú no te consideras para nada una “rara avis”, pero resulta que has superado en 10 cm la talla “promedio” por ende, basándonos en este estudio, tienes un 13% más de riesgo de hacer algún tipo de cáncer, es decir, que de 100 mujeres como tú que miden más de 1.75 m, 13, sólo 13 (¡!) padecerán algún cáncer… vamos que, existen factores de riesgo mucho mayores y conocidos de hacer un cáncer. Ok, sigamos imaginando, mides 1.85 m, entonces tu riesgo se eleva a un 26%, que tampoco es tan alarmante.

CONCLUSIÓN: La estatura alta per se, nunca fue, es o será un factor de riesgo decisivo o determinante para hacer un cáncer. Eso sí, si eres alta y fumas o te expones mucho al sol sin cuidado alguno, y tu madre tuvo algún tipo de cáncer, y nunca te haces revisiones preventivas, pues ahí sí, mi querida lectora, puede que tengas un poco más de números de pasar por alguna consulta de Oncología.

¡Muchos saludos a todos!
Especialmente a las mujeres altas,

Dr. Juan Carlos Samamé P-V
CMP: 48964, COMLL 4361

Médico peruano especializado en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.

PD: para más info aquí está el artículo completo:

Kabat G, Anderson M, Moonseong H, et al. Adult Stature and Risk of Cancer at Different Anatomic Sites in a Cohort of Postmenopausal Women. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. August 2013 22; 1353

miércoles, 26 de junio de 2013

Cuídese de los tratamientos de salud fraudulentos

Usted mira los anuncios publicitarios por todas partes hoy en día — "Medicamentos inteligentes para una larga vida" o "¡Los dolores y las molestias de la artrosis desaparecen como por arte de magia!" o aún testimonios que sostienen: "Este tratamiento me curó del cáncer en una semana". Es fácil entender el atractivo de estas promesas. Pero hay mucho de acierto y verdad en el antiguo proverbio que dice, "¡Si suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente no es!".

Los anuncios de tratamientos para curar enfermedades — anuncios publicitarios que venden remedios de eficacia improbable — han existido durante años. Hoy en día se cuenta con más formas que nunca para ofrecer y vender mercancías. Además de la televisión, la radio, las revistas, los periódicos, los infomerciales, el correo regular y aún de boca en boca, estos anuncios están ahora en el Internet —  sitios en la red que ofrecen curas milagrosas; los correos electrónicos cuentan historias de curas mágicas de la noche a la mañana.

Lamentablemente, los adultos mayores son a menudo el blanco de estas estafas. De hecho, un estudio del gobierno descubrió que la mayoría de las víctimas de fraude relacionado con cuidados de la salud son mayores de 65 años de edad.
El problema es grave. Los remedios de eficacia improbable pueden ser perjudiciales. Pueden ser una pérdida de dinero. Y en ocasiones, el usar estos remedios impide que la gente obtenga el tratamiento médico adecuado y que necesita.

Usted podría encontrar eficacia improbable en productos para:

Anti-envejecimiento. La afirmación de que ciertas píldoras o tratamientos proveerán la eterna juventud, reflejan el enorme valor que nuestra cultura le da a mantenerse joven. Pero, envejecer es normal. Un producto puede suavizarle las arrugas, pero hasta el momento, no se ha comprobado que algún tratamiento pueda retardar el proceso del envejecimiento.
Una dieta alimenticia saludable, hacer ejercicio con regularidad y no fumar son las mejores armas para ayudar a prevenir algunas de las enfermedades que ocurren más a menudo con la edad. En otras palabras, el tomar las opciones más saludables en su estilo de vida, puede aumentar la posibilidad de un buen envejecimiento.

Remedios contra la artrosis. Los remedios contra la artrosis de eficacia improbable pueden engañar fácilmente ya que los síntomas tienden a aparecer y a desaparecer. Usted puede creer que el remedio que está tomando lo está haciendo sentirse mejor, mientras que en realidad, se trata simplemente de la aparición y la desaparición normal de los síntomas. Usted podrá ver declaraciones de que los llamados tratamientos con hierbas, aceites, productos químicos, dietas especiales, radiación y otros productos curaron la artrosis. Esto es poco probable. 
Los testimonios individuales de por sí no garantizan que un producto sea efectivo. En lugar de ello, se requiere que estudios científicos comprueben que un tratamiento da buenos resultados. Aunque es posible que estos productos no le causen daño, son costosos y es probable que no le vayan a ayudar mucho. No hay ninguna cura para la mayoría de las manifestaciones de la artrosis, pero el descanso, el ejercicio, el calor y los medicamentos pueden ayudar a mucha gente a controlar los síntomas. Si está considerando un nuevo tratamiento, hable primero con su médico.

Curas para el cáncer. Los anuncios que ofrecen tratamientos de salud que son engañosos se aprovechan del temor que la gente le tiene al cáncer. Promueven tratamientos sin un valor comprobado — por ejemplo, comer gorgojos. Al utilizar métodos no comprobados, la gente que sufre de cáncer puede perder tiempo valioso y la oportunidad de recibir un tratamiento ya comprobado y efectivo. Esta demora puede reducir la posibilidad de controlar o curar la enfermedad.

Ayudas para la memoria. Mucha gente se preocupa de perder la memoria al envejecer. Pueden creer equivocadamente en falsas promesas de que estos tratamientos de eficacia improbable pueden ayudar a mantener o a mejorar la memoria. Las llamadas píldoras inteligentes y la remoción de rellenos dentales de amalgama y son ejemplos de métodos no comprobados que dicen ayudar a la memoria.

¿Cómo protegerse?

Sea precavido. Cuestione lo que ve o escucha en los anuncios publicitarios o en el Internet. Los periódicos, las revistas, la radio y los canales de televisión no siempre se cercioran y verifican que las declaraciones en sus anuncios publicitarios son verdaderas. Averigüe acerca de un producto antes de comprarlo. No permita que un vendedor lo obligue a tomar una decisión instantánea. Consulte primero con su médico.

Identifique la información dudosa en los anuncios publicitarios o en material promocional que:
  • Prometen una cura rápida o indolora.
  • Sostienen ser fabricados con una fórmula especial, secreta o antigua — a menudo únicamente disponible por correo o a través de un solo promotor.
  • Utilizan testimonios o historias de casos no documentados de pacientes satisfechos.
  • Aseguran ser efectivos para una amplia gama de dolencias.
  • Aseguran curar una enfermedad (como la artritis o el cáncer) que todavía la ciencia médica no entiende.
  • Ofrecen un obsequio adicional "gratis" o una cantidad mayor del producto como "promoción especial".
  • Requieren el pago anticipado y sostienen que la disponibilidad del producto es limitada.

Adapatado de:
http://www.nia.nih.gov/espanol/publicaciones/cuidese-de-los-tratamientos-de-salud-fraudulentos#sthash.aHVgw75K.dpuf

lunes, 27 de mayo de 2013

Angelina Jolie se realiza una Doble Mastectomía Preventiva por tener mayor predisposicion a desarrollar un cáncer de mama

Explicando el Síndrome de Cáncer de Mama y ovario hereditario (BRCA 1-2)

Hace unos días casi todos los diarios del mundo hacían eco de una noticia que no se sabía

si ubicarla en el rubro de salud, prevención o farándula. En una carta publicada el 14 de mayo por el New York Times, la conocida actriz y directora de cine, Angelina Jolie daba a conocer públicamente que el 15 de Febrero de este año se realizó una doble mastectomía profiláctica con reconstrucción posterior, es decir, se extirpó las dos mamas debido a que posee una mutación en el gen BRCA1 (del cual ya en este blog hemos hablado) lo que le condicionaba un riesgo de casi 90% de hacer a lo largo de su vida un cáncer de mama, y un 50% de hacer un cáncer de ovario. Cabe señalar que sólo un 5 a 10% de todos los canceres de mama se deben a este factor genético (dicho de otro modo, según estadísticas norteamericanas, sólo  1 en 250 mujeres a 1 en 800 mujeres, presenta esta anomalía en su genoma). De acuerdo a cálculos epidemiológicos y estadísticos, un 12% de mujeres desarrollará a lo largo de su vida un cáncer de mama (120 de 1000), en cambio cuando una mujer es portadora de esta mutación en el gen BRCA1 su riesgo aumenta a un 60-65% (600 de 1000). Ocurre algo similar con el cáncer de ovario: el riesgo de hacer un cáncer de este tipo en la población general es de menos del 2% (14 de 1000), mientras que una mujer con esta mutación pasa a tener un riesgo de 15-40% de padecerlo (150-400 de 1000).

Pero, ¿cómo se dio cuenta Angelina que padecía esta anomalía genética? No fue por algún truco de Hollywood, sino por sus antecedentes. Cuando uno recibe a una paciente en su consulta debe de preguntarle por los antecedentes oncológicos familiares y por ahí es donde uno puede orientarse y empezar a sospechar. Existen una serie de criterios vigentes que nos llevan a sospechar que en una familia pueda existir este problema (algún caso de cáncer de mama a una edad temprana, es decir, menos de 40 años; o que en una misma persona de la familia haya habido un diagnóstico de cáncer de mama y ovarios; más de 2 casos de cáncer de ovario y/o mama en familiares de 1ª-2ª grado; algún caso de cáncer de mama en un familiar varón), cuando se cumplen algunos de ellos, el oncólogo  está en la obligación de realizar el estudio genético. Se obtiene entonces la muestra (no es nada invasiva, consiste en una analítica sanguínea de rutina) y se envía a un laboratorio de genética a realizar la comprobación. Esta prueba es algo costosa ($3000 aprox en EEUU).
Una vez tenida la confirmación de que la paciente es portadora de la mutación BRCA 1-2, ¿qué hacemos? Pues ante todo calma. Si hay más mujeres en mi familia (hermanas, hijas) se sugiere que se les realice a ellas también porque hay muchas posibilidades de tener el mismo problema. Se recomienda entonces poner en práctica una serie de estrategias para poder disminuir la posibilidad de desarrollar un cáncer ya sea de mama o de ovario, tenemos así en primer lugar el seguimiento, que consiste en realizar una serie de estudios clínicos y de imágenes de forma muy estrecha para detectar el más mínimo problema rápidamente; existe también la prevención por fármacos, es decir, tomando una serie de medicamentos NO quimioterápicos, pero se ha visto que esto solo funciona en pacientes portadoras de la mutación en BRCA pero que YA han hecho un cáncer, no se dispone de resultados positivos en las mujeres portadoras SANAS; y finalmente el método más seguro pero quizás más agresivo que es el quirúrgico. Aquí hablamos de la Mastectomia y de la Salpingo ooforectomía bilateral (SOB) con carácter PREVENTIVO, nombres raros que a continuación explicaremos. La Mastectomía (extracción del tejido mamario con o sin preservación del complejo areola-pezón) reduce el riesgo de hacer un cáncer de mama en una paciente con esta anomalía genética en un 85 a 95% y gracias a las técnicas de cirugía plástica actuales, se puede tener una reconstrucción anatómica perfecta en el mismo acto operatorio o en su defecto una semanas después (como fue el caso de Angelina, que pasadas 9 semanas de su mastectomía, se colocó las prótesis); en el caso de la SOB (es decir que se quite quirúrgicamente las trompas de Falopio y ambos ovarios) permite una reducción del riesgo a desarrollar un cáncer de mama de 60-70% y de un cáncer de ovario en un 85-95%, esta cirugía se recomienda a las portadoras sanas pasados los 35 años o cuando ya no se desean tener más hijos.

Lo realizado por esta actriz tiene mérito, pero como ella muchas mujeres de forma anónima ya saben lo que es pasar por un camino similar. De todas formas que una figura pública comparta una experiencia como esta podría ayudar y ayudará a que otras tantas pacientes tomen como referente esta acción y vean que es posible, este fue el motivo principal que la animó a Jolie a contar su historia.
Cierro con la última frase del editorial de Angelina:

“Life comes with many challenges. The ones that should not scare us are the ones we can take on and take control of.”
(“La vida viene con muchos retos. Los que no nos deben asustar son los que nosotros podemos afrontar y controlar”).

Muchos Saludos y estamos en contacto,

Dr. Juan Carlos Samamé P-V

CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano especializado en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.



viernes, 17 de mayo de 2013

Los riesgos en la etapa adulta mayor


El porcentaje de Personas Adultas Mayores (PAM) en el Perú, sobre todo los mayores de 80 años, está aumentando rápidamente. Se estima que pronto los peruanos viviremos, en promedio, 20 años más después de cumplir los 60. Estos años ganados no necesariamente serían con salud, con calidad de vida, sin discapacidad y/o con buena capacidad funcional, es decir: valiéndonos por nosotros mismos.

Mejorar las probabilidades de vivir más tiempo con una buena o excelente  salud, depende de cuán bien las PAM puedan prevenir las limitaciones funcionales, la malnutrición, las enfermedades crónicas y los síndromes geriátricos.
La principal causa de muerte y discapacidad prematura en América Latina y el Caribe son las enfermedades crónicas, la mayoría con gran potencial de prevención. Entre las más frecuentes y de mayor impacto están las enfermedades cardio-cerebro-vasculares (incluida la hipertensión), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas, la diabetes y la depresión.

Estas enfermedades crónicas afectan sobre todo a las Personas Adultas Mayores y están asociadas con disminución de calidad de vida, aumento de los costos en salud y en el mayor uso de medicamentos e instituciones de larga estancia (“asilos” o “casas de reposo”), así como a mayor carga familiar.

Actualmente, alrededor de 80% de PAM tienen al menos una enfermedad crónica y el 50% tiene dos. El promedio de personas de 75 años tiene tres enfermedades y consume 4.5 medicaciones. La epidemia de las enfermedades crónicas amenaza el desarrollo económico y social, así como, la vida y la salud de millones de personas; además de  causar años de dolor, de pérdida de autovalencia y dependencia.

Si bien el riesgo de discapacidad se incrementa con la edad, la mala salud no es una consecuencia normal del envejecimiento. Muchas investigaciones han demostrado que el 70% del deterioro físico que se produce con el envejecimiento se relaciona con factores de riesgo modificables: nutrición deficiente, poca actividad física, fumar y no usar servicios preventivos y no hacerse chequeos periódicos.

Se describe que si se previenen o se detectan y eliminan precozmente los factores de riesgo, se prevendrían al menos 80% de las cardiopatías, los accidentes cerebro vasculares y la diabetes del tipo 2 y se evitarían más del 40% de los casos de cáncer. (Organización Mundial de la Salud. Informe Mundial de la OMS. Prevención de las enfermedades crónicas: una inversión vital. Ginebra. OMS; 2005).

Escrito por:
Dr. José Francisco Parodi García
Médico Geriatra
Director Médico de Bamboo Senior Health Services

Dra. Rocío Morante Osores
Médico General
Blogger de Bamboo Senior Health Services

martes, 19 de marzo de 2013

Más información sobre radioterapia


Continuando como el tema, la radioterapia, como todo tratamiento, puede producir algunos efectos secundarios, los cuales  no siempre se manifiestan. Su aparición depende de la intensidad de la dosis, de la zona del cuerpo a tratar y del estado general de la persona. Estos son en su mayoría locales (irritación de la piel que recibe la radiación), aunque también los pacientes refieren cierto grado de fatiga. En todos los casos estos efectos no deseados son totalmente manejables.
Actualmente se disponen de varias técnicas para la administración de radioterapia. A continuación las describiremos brevemente:
a) Radioterapia externa estándar: dentro de esta técnica destaca la de 2 dimensiones (2D) que es la de uso más extendido; la de  3 dimensiones (3D), o la de intensidad modulada (IMRT). Cabe señalar que los esfuerzos en desarrollo e innnovación tecnológica en este campo, están dirigidos a lograr que en el tumor se centre la mayor intensidad de radiación y no en tejidos vecinos. Es así que actualmente existe la Radioterapia 4D o dinámica en la cual se sincroniza la emisión de radiaciones con los movimientos respiratorios (disponible en muy pocos centros y de un modo casi experimental).
b) Braquiterapia, consiste en colocar directamente la fuente de radiación en el tumor o muy cercano a él (de ahí el origen del nombre, el cual deriva del griego “brachyos” que significa “en contacto-en proximidad”); esto permite administrar dosis altas en un corto espacio de tiempo, en un determinado lugar y sin afectar en demasía a los tejidos circundantes. Los usos más frecuentes de esta técnica se dan en el tratamiento del cáncer de mama, en cáncer de próstata, sarcomas y en el cáncer de cuello uterino (Cérvix).
c) Estereotáxica: concebida inicialmente por el sueco L. Leksell en 1951 con la idea de hacer cirugías mucho más precisas en el cerebro (fines neuroquirúrgicos) pero sin bisturí, sólo con una correcta disposición de radiaciones (radiocirugía estereotáxica), de ahí que algunos equipos empleados para desarrollar esta técnica lleven el sufijo “knife” (cuchillo) como por ejemplo “Gamma Knife®” o “Cyber Knife ®”. Sus usos a nivel del sistema nervioso central son múltiples, desde tratamiento de tumores intracraneales hasta malformaciones arteriovenosas.  Basándose en la experiencia obtenida con esta técnica en el manejo de enfermedades intracraneales, en los años 90 se describió la misma idea pero aplicada a áreas “extracraneales” (Radioterapia estereotáxica extracraneal, SBRT por sus siglas en ingles) cuyo uso aún está en investigación pero ya se ha aplicado a tumores de hígado o de pulmón.
Finalmente y a modo de resumen, la intención que teníamos con estos posts era  brindar los conceptos más importantes sobre la radioterapia, una herramienta fundamental -pero poco conocida- en nuestra lucha diaria contra el cáncer.
Espero que este material les haya sido de ayuda. Recuerden que si tienen alguna duda no duden en recurrir a su oncólogo de referencia, y en lo que respecta a mí, siempre que esté en mis manos, estaré encantado de orientarlos del mejor modo posible.
Saludos a todos y muchas energías positivas! 
Dr. Juan Carlos Samamé Pérez-Vargas
CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano especializado en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.

lunes, 18 de marzo de 2013

La radioterapia


Hola a todos!
Siguiendo con las revisiones de los temas más frecuentes en oncología, hablaremos en esta ocasión sobre la radioterapia: una de las herramientas más importantes en el tratamiento de los tumores, pero que en comparación con la quimioterapia, no es tan conocida ni “famosa”.
A modo de introducción hablaremos de un poco de historia.  En el año 1896 (apenas un año después del descubrimiento de los rayos X por Roentgen) Emil Grubbe utilizó localmente, en una paciente con cáncer de mama la base de la radioterapia, es decir, radiaciones  ionizantes; se podría decir que este fue el momento de su nacimiento como tratamiento oncológico. Durante el siglo XX se hicieron muchos avances en este campo, tanto así que hoy en día en muchos países, existe la especialidad médica de Oncología radioterápica, complementaria a la oncología medica, pero separada y con una personalidad e identidad propia.

La Radioterapia se define como un tratamiento LOCAL  cuya intención es la de destruir las células cancerosas de una determinada zona del organismo usando RADIACIONES IONIZANTES (elementos radioactivos controlados  que  no se pueden ver a simple vista por estar constituidos principalmente por haces de fotones y electrones) que son emitidas por una fuente de radiación externa llamada acelerador lineal (LINAC en inglés y cuya apariencia es muy similar a las maquinas de Tomografía o de rayos X)  que se sitúa a una determinada distancia del
área a tratar. Siempre se tiene presente el hecho de minimizar los daños sobre tejidos sanos circundantes, es por esto que el tratamiento radioterápico se diseña “a medida de cada paciente” de un modo individualizado y especifico, siguiendo una serie de etapas: evaluación por el radioterapista, ubicación y señalización de la zona a tratar (del modo más preciso posible y con uso de coordenadas), simulación, plan de irradiación por medio de TAC, controles periódicos una vez instaurado el tratamiento, evaluación final y seguimiento.
Los objetivos a alcanzar con este tratamiento pueden ser varios y dependen de lo que el paciente requiera según su oncólogo. Es decir, puede existir:
(i)            Radioterapia preoperatoria (o neoadyuvante) con intención de reducir al tumor para hacer mas fácil la cirugía y pudiendo estar  acompañada de quimioterapia (como ejemplo el caso del cáncer de recto);
(ii)          Radioterapia postoperatoria la cual se indica para consolidar el tratamiento efectuado y para prevenir cualquier riesgo de reaparición de la enfermedad.  (como puede ser el caso de algunas pacientes post operadas de cáncer de mama),
(iii)         Radioterapia “profiláctica” prescrita cuando luego de haber realizado un adecuado tratamiento erradicador de un tumor, se debe irradiar una zona anatómica hasta ese momento “sana” pero que tiene alto riesgo de sufrir metástasis.
(iv)         Radioterapia para manejo de síntomas: su nombre lo dice claramente y su objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente. Así podemos tener radioterapia para calmar dolor (analgésica) , para tratar cuadros compresivos, sangrados (hemostática), etc.
La periodicidad en la  administración puede variar entre una sola dosis (un sólo un día = una sesión)  o varias dosis (varios días= varias sesiones). En el caso de ser necesarias muchas sesiones se denomina tratamiento FRACCIONADO pues se brinda una sola “fracción” de  la dosis total necesaria, en un día. Se administra generalmente de Lunes a Viernes por unas 4 a 6 semanas en promedio. La duración del tratamiento en sí es muy corta (tiempo dentro de la máquina), no llegando a los 15 minutos sumando el tiempo requerido para colocar al paciente correctamente y el de administración de la radiación per sé (2-3 minutos).
En la publicación de mañana continuaremos con más información sobre la radioterapia.
Nos vemos!
Dr. Juan Carlos Samamé Pérez-Vargas
CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano que está culminando su especialización en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.

sábado, 9 de marzo de 2013

¿Qué sabe sobre el cáncer de pulmón?


Cuando una persona tiene cáncer de pulmón, las células de los pulmones se multiplican de forma descontrolada. Este tipo de cáncer causa más muertes que cualquier otro tipo de cáncer. Cada año, mueren más mujeres por cáncer de pulmón que por cáncer de mama.

¿Cuál es la causa del cáncer de pulmón?

  • Fumar es la principal causa del cáncer de pulmón.
  • Entre más y durante más tiempo fume, mas aumenta las posibilidades de contraer cáncer de pulmón.

¿Puedo reducir el riesgo de tener cáncer de pulmón?

  • Si fuma, intente dejar de hacerlo. Si no fuma, no comience a hacerlo.
  • Aléjese de la gente que fuma. Respirar el humo de los fumadores también puede causar cáncer de pulmón.

¿Cuáles son los signos del cáncer de pulmón?

  • Tos persistente
  • Dolor en el pecho
  • Pérdida de peso
  • Pérdida del apetito
  • Expectoración de moco con sangre
  • Dificultad para respirar
  • Ronquera
  • Infecciones pulmonares frecuentes, tales como neumonía

¿Cómo se detecta el cáncer de pulmón?

  • Radiografía o tomografía de tórax para detectar manchas en los pulmones.
  • Observación microscópica de células expectoradas.
  • El médico puede utilizar un pequeño tubo flexible con una cámara que se introduce en la vía respiratoria. Este dispositivo observa partes del pulmón de apariencia anormal y toma muestras de los tejidos.

Hay dos tipos de cáncer de pulmón:

  • Carcinoma microcítico de pulmón
  • Carcinomas broncopulmonares no microcíticos
Cada tipo de cáncer de pulmón crece y se disemina de distintas formas y requiere un tratamiento diferente.

Etapas del cáncer de pulmón:

  • La “etapa” define hasta dónde se ha diseminado el cáncer. A veces, el cáncer de pulmón se detecta en forma temprana y sólo se localiza en los pulmones. En otros casos, se extiende a otras partes del cuerpo.
  • Al detectar el cáncer de pulmón, el médico realizará pruebas para verificar hasta dónde se ha diseminado la enfermedad. La prueba le permite al médico decidir el tratamiento a indicar.
  • La eficacia de estos tratamientos depende del grado de diseminación del cáncer.

¿Cuál es el tratamiento para el cáncer de pulmón?

  • Cirugía-Una operación para extirpar el cáncer
  • Quimioterapia-Medicamentos que destruyen las células cancerosas
  • Radiación-Altas dosis de rayos-X que destruyen las células cancerosas
Es posible que el paciente requiera dos o más de estos tratamientos.
Fuente:

miércoles, 6 de marzo de 2013

Más información sobre la quimio


¿Con qué frecuencia recibiré la quimio?
La frecuencia de administración de la quimio depende del  esquema utilizado, es decir del fármaco (s) empleado(s). El esquema se elije basándose en el  tipo de tumor a tratar y en algunos factores propios del paciente: edad, estado físico del paciente, capacidad para realizar actividades de la vida diaria, y se “personaliza” de acuerdo al peso, talla y área de superficie corporal de cada persona. Según la quimio a usar, ésta se puede administrar  cada 2 o 3 semanas (las hay además semanales o mensuales).  La duración del tratamiento también es variable pudiendo oscilar entre los 3 a 6 meses de promedio. En oncología se suele “medir” este periodo no solo en meses sino en CICLOS, para explicar este término pondré un ejemplo:  si el esquema de quimio a recibir se administra solo un día  cada 3 semanas (= 21 días), entonces a este periodo de tiempo que se halla entre el día 1 y el día 21 se le llama CICLO.
Forma de Administración
La mayoría de esquemas se administran usando la vía endovenosa. Generalmente se utilizan las venas de los brazos (vías periféricas) sin embargo algunos esquemas requieren venas más gruesas (por ejemplo la vena subclavia, vía central) por lo que se requiere la colocación de un dispositivo especial llamado “reservorio” (port-a-cath®) que se coloca debajo de la piel y se retira un tiempo después de acabado el tratamiento.
Otra forma de administrar la quimio es usando la vía oral. En la actualidad ya se disponen de algunos agentes quimioterápicos cuya presentación es exclusivamente en pastillas; esto no significa que sean más o menos potentes y tampoco significa que TODOS los quimioterápicos tengan una doble presentación, es decir en comprimidos o sueros.
Intencionalidad de la quimioterapia
El tratamiento quimioterápico puede tener distintos objetivos. Es vano mencionar que su razón de ser es combatir el cáncer, pero es importante definir la intención que buscamos con un tratamiento a instaurar, y esta intención depende del momento o del estadio en el que se halle el tumor, así pues tenemos:
a) Quimioterapia neoadyuvante: se administra previa a una cirugía, generalmente en pacientes con tumores en estadios iniciales/intermedios (no  avanzados) con la intención de hacer que el tumor se haga más pequeño (downstaging)  y por ende la cirugía del mismo sea mucho más sencilla.
b) Quimioterapia adyuvante: Se administra luego de haber operado (resecado) un tumor, pero solo en aquellos pacientes que por el estadiaje patológico (el análisis de la pieza tumoral extraída), se sugiere realizar unos cuantos ciclos de quimioterapia para disminuir las posibilidades de una recaída.
c) Quimioterapia en tumores avanzados: En pacientes que presentan metástasis de su tumor primario (es decir, si un tumor nacía en el colon y luego se “esparció” al hígado) después de haber recibido alguna quimio o que debutan de esta manera. La intención de este tratamiento es “controlar/frenar”  la enfermedad y evitar que siga extendiéndose.  Se pueden usar con este fin agentes quimioterápicos que también se emplean en neoadyuvancia o adyuvancia. A los esquemas a utilizar se les denomina “líneas metastásicas”, es así que yo puedo iniciar una <<primera línea>> usando el fármaco “A”, y si al hacer la reevaluación post tratamiento no se ve cumplido el efecto deseado, se puedo pasar a una <<segunda línea>> con un fármaco “B” y así sucesivamente.
Un último punto que quisiera detallar de la quimioterapia es que -a grandes rasgos- no se pueden transpolar los efectos secundarios presentados en un paciente con los de otro, así se les administre a ambos el mismo esquema de tratamiento. Esto es debido a las diferencias de dosis, a la forma de asimilación de cada organismo y al estado anímico que se tenga antes de iniciar cualquier tratamiento.
Podemos concluir este extenso post con la certeza de saber que hoy en día la ciencia nos permite disponer de tratamientos que nos hacen enfrentarnos al cáncer de una manera más directa y con muy buenos resultados. La quimioterapia es una herramienta más que disponemos en esta batalla y que cada día se intenta perfeccionar más y más.
Saludos a todos y estamos en contacto.
Dr. Juan Carlos Samamé Pérez-Vargas
CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano especializado en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.

martes, 5 de marzo de 2013

¿Qué efectos secundarios trae la quimioterapia?


Hola a todos, continuando con el tema de quimioterapia hoy hablaremos sobre sus efectos secundarios.
Cuando uno explica a un paciente sobre el tratamiento quimioterápico que deberá realizar, la primera pregunta que surge (y con mucha lógica) es: “Doctor… ¿qué efectos secundarios tiene esta quimio? ¿Se me caerá el cabello?” … En efecto, la quimioterapia (y me refiero a todos los fármacos incluidos en esta palabra) no es inocua, pero como todo en la vida se ha mejorado y modernizado, por lo que actualmente  disponemos de quimioterápicos diseñados con menos efectos adversos y también de fármacos muy potentes destinados a controlar dichos incómodos síntomas colaterales. Se podría decir que actualmente el principal afán de la investigación médica se centra en el desarrollo de nuevas moléculas que ejerzan su mayor efecto sobre el tumor y se depositen mínimamente sobre tejidos sanos circundantes.  Siguiendo este concepto podemos aseverar  que cuando se investiga un nuevo agente -así éste logre grandes resultados en las pruebas de laboratorio- si presenta en personas efectos tóxicos severos, simplemente no se le toma en cuenta y no se le usa.
De un modo práctico, los efectos secundarios debidos a la quimio se podrían dividir de acuerdo al tiempo de aparición, en:
-  INMEDIATOS: Pueden ocurrir a los pocos instantes de haber iniciado el tratamiento; inclusive tras haber pasado al torrente sanguíneo cantidades mínimas (hablamos de mililitros). Estos eventos NO son comunes, pero a pesar de ello se intentan prevenir administrando casi siempre antes de cada quimio algunos fármacos con propiedades “antialérgicas” (antihistamínicos, corticoides). A esto se le llama “premedicación” y la gran mayoría de los esquemas quimioterápicos la contemplan. Este tipo de efectos adversos son poco previsibles, pudiendo hacer una analogía con las reacciones alérgicas a la penicilina.
- MEDIATOS: Pueden presentarse pasados unos días o algunas pocas semanas de iniciado el tratamiento.  La gran mayoría de efectos secundarios de las quimios se podrían incluir en este grupo. Podemos mencionar como ejemplos más notorios los vómitos (para los que disponemos de fármacos  muy potentes para su prevención, por citar ejemplos:ondansetron, aprepitant, fosaprepitant, etc);  la caída del cabello (la cual NO se produce con TODOS los esquemas quimioterápicos), el cansancio, diarreas o la famosa “bajada de defensas” (disminución “pasajera” en el numero de glóbulos blancos de la sangre, y que no se debe a una “mala alimentación” sino a que la quimio “ataca” principalmente a las células de rápido crecimiento del cuerpo. En este grupo están consideradas las células tumorales, pero también algunas células “buenas”: entre otras se puede mencionar a las del tracto gastrointestinal, las de piel y mucosas, y células de la sangre). Estos efectos secundarios que he detallado, son los que más comúnmente se ven  en la practica diaria, puesto que también existen otros menos frecuentes y debidos  a un determinado tratamiento.
- TARDIOS: Aparecen semanas o meses después de haber iniciado el tratamiento, o  luego de haberlo acabado.   En algunas ocasiones pueden manifestarse  durante la quimio y mantenerse hasta  varios meses después. Un ejemplo de esto último  es la neuropatía (afectación de nervios)  que se presenta como sensación de hormigueo o de hipersensibilidad en manos y/o pies luego de haber sido tratado un paciente con algunos quimioterápicos (ejm: oxaliplatino).  Estas molestias se autolimitan, sin embargo son de lenta recuperación y a veces requieren algún fármaco de soporte.
Mañana continuamos con más información, saludos a todos!
Dr. Juan Carlos Samamé Pérez-Vargas
CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano que está culminando su especialización en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.

lunes, 4 de marzo de 2013

La quimio


Nos ha pasado a todos,  cuando oímos hablar de cáncer inmediatamente se nos vienen a la mente varias ideas paradigmáticas y preconcebidas. Principalmente nos asaltan dudas referentes a tiempos (¿Cuánto?), cuestionamientos internos (¿Por qué) y sobretodo al tratamiento a recibir.
En la medicina actual existe una lista sin fin de medicamentos, muchos son utilizados para diversas dolencias, sin embargo existen algunos que son prescritos casi de forma exclusiva por una determinada especialidad.  Puedo citar como ejemplo la diálisis, la cual es un tratamiento pautado casi siempre solamente por nefrólogos. El tratamiento que ofrece la oncología se le llama quimioterapia, y por desgracia (e injustamente)… goza de un muy mala fama, de muy mal “marketing”.
En esta ocasión quisiera hablarles justamente sobre la quimioterapia…  En el transcurso de los días vamos intentar explicar a grandes rasgos  qué es, cuando se utiliza, sus principales efectos secundarios (los reales y los no tan reales) en diferentes posts… en general hacer una revisión tratando que se le entienda mucho mejor, puesto que soy un convencido que cuando uno conoce o comprende algo, pues ya no se le teme tanto. A continuación iremos tocando punto por punto:
¿Qué es la quimioterapia?
Si lo vemos de un punto de vista etimológico, la palabra quimioterapia proviene de la fusión de dos palabras griegas “Khymei” (química) y “therapeia”  (tratamiento). Si uno desea ser “purista” cualquier tratamiento medico -pasando desde los antihipertensivos hasta los antibióticos- encaja con esta definición,  pues todos los fármacos son compuestos “químicos” destinados para “tratar” una enfermedad;  sin embargo desde la década de los 50s se empezó a utilizar esta palabra para denominar exclusivamente al conjunto de medicamentos diseñados para tratar el cáncer.
La gran mayoría de quimioterápicos proviene de la naturaleza (otros tantos sí son agentes químicos “puros”), pero gran cantidad de estos provienen de plantas como la vinca (vinorelbina), el tejo europeo (docetaxel)  o de fauna marina como el caso de la trabectidina que es derivada de la Ecteinascidia turbinata, un urocordado que se halla en los mares caribeños y del Mediterráneo.
Si uno pregunta a alguien por la quimioterapia (o la “quimio” como comúnmente se le denomina), casi siempre te responderá  (palabras más, palabras menos) que se trata de un “único” tratamiento utilizado para combatir “todos” los tipos de cáncer y que tiene efectos secundarios “muy incómodos”. Quizá muchos de los que estén leyendo esta definición concuerden con estos conceptos, quizá con uno o quizá con varios… Pues, debo de comentarles que esta descripción no es del todo cierta y ahora intentaremos explicar el por qué.
El termino “quimioterapia” engloba a mas de 50 fármacos de diferentes familias y subfamilias. Cada uno posee un nombre propio, esta diseñado para atacar al tumor a un nivel determinado, y presenta efectos secundarios diferentes.  Es importante mencionar que un mismo agente quimioterápico (así se les denomina técnicamente) puede ser utilizado para tratar varios tipos de tumores, así tenemos por ejemplo que el  5-fluoracilo (5FU) se emplea contra los tumores esófago- gástricos, colorectales, de cabeza y cuello, etc.  ya sea en solitario (monoterapia) o asociado a algún otro fármaco quimioterápico.
Saludos a todos y estamos en contacto mañana con el siguiente post.
Dr. Juan Carlos Samamé Pérez-Vargas
CMP: 48964, COMLL 4361
Médico peruano especializado en Oncología Médica en España, con un Máster en Investigación Clínica.