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lunes, 1 de abril de 2013

Cáncer de próstata


Juan se acaba de enterar que su amigo Miguel tiene cáncer de la próstata. Muchos de los hombres que él conoce tienen algún tipo de problema con la próstata. Juan está preocupado por lo que le pudiera pasar a él.

Cáncer de la próstata
El cáncer de la próstata es común entre los hombres de los Estados Unidos. Pero, muy pocos mueren a causa del cáncer de la próstata. El tratamiento para el cáncer de la próstata funciona mejor cuando la enfermedad la descubren temprano y no se ha propagado a otras partes del cuerpo.
Las condiciones de contraer cáncer de la próstata son afectadas por su:
  • Edad. Tener 50 años de edad o más incrementa la probabilidad de contraer cáncer de la próstata.
  • Raza. El cáncer de la próstata es más común entre los hombres afro-americanos.
  • Historia familiar. Si su papá o un hermano ha tenido cáncer de la próstata, es muy probable que usted lo padezca también.
  • Dieta. Ingerir comidas altas en grasa con poco consumo de frutas y vegetales puede incrementar la probabilidad de contraer cáncer de la próstata.

Diagnosticando el cáncer de la próstata
El cáncer inicial de la próstata usualmente no causa síntomas. Mientras el cáncer crece, tal vez se tenga problemas al orinar. Tal vez tenga usted que orinar frecuentemente, especialmente en la noche. Algunos hombres tienen dolor o ardor cuando orinan, sangre en la orina o en el semen, dolor en la espalda, las caderas o la pelvis y una eyaculación dolorosa.
Para averiguar si estos síntomas son causados por cáncer en la próstata, su doctor le preguntará acerca de sus problemas médicos pasados. Él o ella realizará un examen físico. En el examen, su doctor palpará la próstata insertando un dedo encubierto con un guante en el recto para examinar y sentir áreas abultadas o endurecidas.
Su médico también puede ordenar un examen de sangre para verificar el nivel de antígeno prostático específico (PSA por sus siglas en inglés). Los niveles de antígeno prostático específico pueden ser altos en hombres que tienen la glándula de la próstata agrandada o cáncer en la próstata.
Si los exámenes demuestran que usted tal vez tenga cáncer, su doctor probablemente quiera confirmar esto realizando una biopsia. Él o ella tomará pequeñas partes del tejido de la próstata y buscará células cancerosas. Su doctor tal vez requiera hacer otra biopsia una vez más para chequear los resultados.
Tratamiento del cáncer de la próstata
El tratamiento del cáncer de la próstata depende de si el cáncer está en una parte o en toda la próstata o si se ha propagado a otras partes del cuerpo. También depende de la edad y del estado de salud en general. Hable con su doctor acerca de las mejores opciones de tratamiento para usted.
Para el cáncer que no se ha propagado de la próstata a otras partes del cuerpo, su doctor podría sugerir:
  • Espera vigilada, llamada también observación activa. Si el cáncer está creciendo lentamente sin causar problemas, usted podría decidir no empezar un tratamiento inmediatamente. En su lugar, su doctor realizará chequeos frecuentes para encontrar cambios en su condición. Los hombres de edad avanzada con otros problemas de salud usualmente escogen esta opción.
  • Cirugía. El tipo más común de cirugía extirpa toda la próstata y tejidos cercanos. Así como en otras cirugías, existen riesgos. Hable con su doctor acerca de mantener su funcionalidad sexual.
  • Radioterapia. Este tratamiento utiliza rayos X de alto-espectro para matar las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores. Hable con su doctor acerca de los posibles efectos secundarios.
  • Terapia hormonal. Los hombres que se someten a radioterapia pueden también ser tratados con bloqueadores hormonales. Esto se practica cuando se cree que el cáncer puede regresar. La terapia hormonal es también usada para el cáncer de la próstata que se ha propagado más allá de la próstata.

Examen anual del PSA
Algunos doctores creen que los hombres de 50 años o más deberían someterse a exámenes anuales del PSA, pero otros no. Nosotros sabemos que este examen puede ayudar a detectar un cáncer antes de que cause algún síntoma, pero no estamos seguros si el examen PSA salva vidas. El examen del PSA puede encontrar pequeños tipos de cáncer que no crecen y no se propagan. No todos los tipos de cáncer de la próstata son de vida o muerte, y los tratamientos pueden causar efectos secundarios. Es por eso que algunos doctores prefieren la espera vigilada, hasta que existan las señales de que un tratamiento médico es necesario. Investigadores están estudiando formas de mejorar el examen del PSA, para que identifique solamente el tipo de cáncer que sí necesita un tratamiento.
Prevención personal
Recuerde que lo siguiente puede ser señal de un problema en la próstata:
  • Necesidad frecuente de orinar
  •  Necesidad de levantarse a menudo durante la noche para orinar
  •  Sangre en la orina o el semen
  • Orinar con dolor o ardor
  •  Dificultad para orinar
  •  No poder orinar
  • Eyaculación con dolor
  •  Frecuente dolor o rigidez en la parte baja de la espalda, las caderas, la pelvis o área del recto, o en la parte superior de los muslos
  •  Goteo urinario

Si usted tiene cualquiera de estos síntomas, consulte a su doctor inmediatamente.
Adaptado de:
Instituto Nacional de Envejecimiento


jueves, 28 de marzo de 2013

Tips para realizar actividades del día a día de forma segura

A continuación se brindan algunas recomendaciones para realizar segura y eficazmente las
actividades de la vida diaria:

Higiene mayor o baño:
  • Preparar utensilios necesarios para el baño y colocarlos al alcance de la persona mayor.
  • Uso de ayudas técnicas para salir y entrar de la ducha (tablas de transferencia, asidero, asiento estable dentro de  la ducha).
  • Lo recomendable es tener una bañera en un lugar de ducha cuando hay  patología osteo articular (la inmersión en agua caliente permite la relajación muscular y realización de ejercicios; se deberá realizar un entrenamiento para el ingreso y salida de la misma).
  • Uso de esponjas de mango largo (para alcanzar todas las partes del cuerpo); dispensador de jabón, shampoo y cremas hidratantes (para evitar desequilibrios durante el uso de ambos miembros simultáneamente).
  • Uso de bata de baño en lugar de toalla para evitar accidentes al intentar cubrirse para salir del baño.
  • El baño debe contar con piso antideslizante.


Higiene menor:
  • La utilización del lavatorio debe ser sentado, para  economizar energía; el lavatorio no debe contar con armario inferior y el espejo debe colocarse a una altura adecuada al usuario.
  • Engrosamiento y alargamiento de mangos (cepillo, accesorio y maquillaje).
  • Se debe utilizar maquina de afeitar eléctrica en lugar de la desechable ya que esta cuenta mango grueso y además evita que sea necesario el cambio de dirección de la misma para lograr afeitar todas las áreas deseadas.


Vestido y desvestido:
  • Al igual que en la actividad de baño se deben preparar los utensilios necesarios y colocarlos al alcance del adulto mayor.
  • Lo más recomendable es realizarlas sentado en una silla o en la cama.
  • Uso de prendas ligeras de fácil manejo (holgadas; pantalones o faldas con elástico o velcro en la cintura; zapatos sin pasadores).
  • Pinzas de mango largo para alcance de mangas y cuello.
  • Para la dificultad en la flexión de caderas o rodillas utilizar calzadores largos o pasamedias.


Alimentación:
  • Adaptación de cubiertos (ligeros, mango curvo o engrosado).


Continencia de esfínteres:
  • Es necesario planificar la ejecución de las distintas actividades en función del número de veces que el adulto mayor debe ir al baño.
  • Llevar registro de diuresis (orina) del paciente en la que se deben indicar la periodicidad de las micciones voluntarias, hasta conseguir una frecuencia de diuresis diurna de cada dos o tres horas.
  • Realización de ejercicios del suelo pélvico (aumentar resistencia).


Movilidad:
  • Los pasillos entre muebles no deben ser  angostos que obliguen al adulto mayor a reducir su base de sustentación (mínimo 40 a 50 cm).
  • Dar pasos en círculos en lugar de giros para evitar caídas.
  • Al subir y bajar escaleras  la pierna mas fuerte debe ser la primera en subir y bajar; siempre se debe de utilizar la barandilla.
  • Señalización visual del primer y último escalón.
  • El tipo de silla de ruedas se prescribe en función de las dimensiones del adulto mayor, actividades a desarrollar, adaptación al tipo de discapacidad y entorno en el que se va a usar.


Uso del inodoro:
  • Aumentar la altura de la taza del inodoro e instalar asideros para disminuir el déficit en la movilidad de miembros inferiores (falta de fuerza en cadera y rodillas).


Sueño:
  • Debe de durar entre 9 a 10 horas diarias (incluida la siesta en el día).
  • Se debe contar con cama plana y firme.
  • Edredones en lugar de frazadas o colchas (disminuye gasto de energía).
  • Almohada cervical en lugar de las normales (evita flexión y tensión del cuello).
  • Procurar un ambiente silencioso, oscuro y cómodo.
  • Evitar ingerir bebidas excitantes y tabaco antes del sueño.
  • Tomar baño caliente o utilizar técnica de relajación previa.
  • Realizar ejercicios suaves en cama (relajar musculatura).


Por ultimo, durante el desarrollo de las actividades de la vida diaria en el adulto mayor debemos recordar que:
  • No importa el tiempo en la realización de la actividad.
  • Si hay que ofrecer indicaciones, deben hacerse al ritmo de comprensión de la persona mayor.
  • Siempre tener en cuenta la opinión del adulto mayor en la realización de sus actividades de vida diaria.


Como podemos observar son muchas las cosas que podríamos hacer para mejorar el desarrollo de las actividades de la vida diaria de nuestro familiar adulto mayor, permitiéndole así seguir siendo independiente, obteniendo con esto mas confianza en si mismo, mejor autoestima y sobre todo mejorando su calidad de vida.
Escrito por:
Lic. Walter Reyes Morales
wreyes@bambooseniors.com
Terapeuta Ocupacional en Bamboo


    viernes, 22 de marzo de 2013

    ¿Próstata? ¿Andropausia? ¿Incontinencia? ¿Cálculos?


    Muchas personas relacionan los problemas urológicos exclusivamente con los hombres y las enfermedades de la próstata. Sin embargo, hay muchos trastornos que se ven en ambos sexos. La incontinencia urinaria, el cáncer y los cálculos en los riñones son algunos de ellos.
    De tener algún problema es importante aclarar las dudas con su médico para obtener un diagnóstico y tratamiento oportuno.
    Problemas de la Próstata
    La próstata es una glándula que aumenta su tamaño con la edad. El crecimiento de la próstata puede producir algunos síntomas: chorro interrumpido, incontinencia, urgencia urinaria, infecciones, ardor y micción frecuente.
    La mayoría de los problemas de la próstata no son cáncer.
    El cáncer de próstata es muy común entre hombres de mayor edad y no suele dar síntomas al inicio, por lo que es muy importante realizarse despitajes. El tratamiento para el cáncer de la próstata funciona mejor cuando la enfermedad es descubierta a tiempo y no se ha propagado a otras partes del cuerpo, como el pulmón, huesos y cerebro.
    Incontinencia urinaria
    La incontinencia urinaria no es normal para la edad. La incontinencia puede ocurrir por muchas causas reversibles: infección urinaria, una infección o irritación vaginal, el estreñimiento y el efecto adverso de algunas medicinas. Los tipos de incontinencia urinaria crónicas  son:
    • Incontinencia por urgencia o vejiga hiperactiva es la forma más frecuente de pérdida involuntaria de orina en personas mayores, y se caracteriza por un deseo imperioso de orinar.
    • Incontinencia por esfuerzo se produce por disminución de la musculatura de la pelvis. Se desencadena con la tos, estornudos, risa o cambios de posición.
    • Incontinencia por rebosamiento sucede cuando la orina se escapa de una vejiga que retiene orina. Un hombre puede tener problemas al vaciar su vejiga si su próstata está agrandada y bloquea la uretra. La diabetes y lesiones en la médula espinal también pueden causar este tipo de incontinencia.
    • Incontinencia funcional es aquella que se produce cuando la persona tiene muchas limitaciones para desplazarse al baño, a pesar que puede contener la orina normalmente.
    Actualmente hay  muchos y novedosos tratamientos para la incontinencia urinaria. La modalidad de tratamiento depende del tipo de problema de control de la vejiga que usted tenga, qué tan serio sea, y cuál modalidad se adapta mejor a su estilo de vida.  Converse con su médico para elegir juntos la mejor opción.
    Cálculos en los riñones
    Son de los trastornos urológicos más dolorosos. Un cálculo renal es una masa dura formada por cristales que se separan de la orina y se acumulan en las superficies internas del riñón. En condiciones normales, la orina contiene productos químicos que impiden la formación de cristales. Sin embargo, en algunas personas, estos inhibidores parecen no funcionar, y  entonces se desarrollan cálculos.
    Si los cristales son suficientemente pequeños, son eliminados del cuerpo con la orina a través de las vías urinarias sin que la persona lo note, pero generalmente la forma más frecuente de expresarse es de forma aguda, cuando el cálculo se desprende o se rompe y queda atrapado en las vías urinarias. Al dificultar o impedir el flujo de la orina del riñón a la vejiga, aumenta la presión dentro de los conductos urinarios y activa terminaciones nerviosas que provocan dolor. Otros síntomas son: dolor en la parte baja de la espalda o a un costado, presencia de sangre en la orina, vómitos, fiebre, sensación de necesidad imperiosa de orinar y dolor al orinar.
    Además del dolor, otras complicaciones que pueden ocasionar los cálculos renales son infecciones urinarias y daño renal permanente.
    El tratamiento depende del tipo de cálculo y de la gravedad de los síntomas. En la actualidad, la mayoría de los tratamientos son mucho menos invasivos que en el pasado, converse con su urólogo para elegir la mejor alternativa.
    Escrito por:
    Dr. José Francisco Parodi García
    Médico Geriatra
    Director Médico de Bamboo

    Dra. Rocío Morante Osores
    Médico General
    Blogger de Bamboo

    viernes, 22 de febrero de 2013

    ¿Pañales yo...?


    Cuando hablamos de pañal siempre pensamos en bebes o en niños pequeños y  no pensamos que también un sector de la población adulta mayor lo utiliza  y son aquellos que sufren de  incontinencia  es decir  presentan escapes involuntarios de orina.
    Es muy importante resaltar que la incontinencia urinaria no es normal y tiene una abordaje diagnóstico y terapéutico. En los casos en los que la incontinencia no se puede solucionar, la elección del pañal o absorbente depende del grado de incontinencia, del diagnóstico y de la movilidad del paciente.
    Antiguamente no existían los pañales descartables solo los de tela, ya entre los años 1940 y 1960  aparece el primer  pañal descartable, era de un sencillo diseño, con un  núcleo absorbente  formado por papel tissue y el exterior era plastificado y no contaba con sujeción, ya en los  comienzos de 1960 fue introducido una capa de fibras de celulosa que mejoraba la capacidad de absorción del pañal y disminuía la frecuencia de cambio, con el correr del tiempo estos fueron mejorando cada vez más llegando a proporcionar mayor comodidad al usuario que en un inicio fue la población infantil, pero esto cambio hoy en día ahora estas necesidades aumentaron hacia la población adulta mayor que necesita pañales de acuerdo a propias necesidades teniendo en cuenta que tipo de paciente es: que deambula, en cama o de difícil movilidad.
    Debe poseer pulpa de fácil absorción, ser  anatómico, confortable y discreto, con material súper absorbente que ayude a mantener la superficie seca y evite que la orina se desborde y contar con un indicador de humedad que desaparece del absorbente cuando éste debe ser cambiado. Así mismo, debemos tener en cuenta que existen pañales para hombres como para mujeres, de diferentes tamaños y niveles de absorción.
    Muchas mujeres utilizan toallas higiénicas cuando presentan los primeros síntomas de incontinencia, las toallas higiénicas no han sido diseñadas para absorber la orina y no proveen la cobertura ni la protección que los pañales diseñados para incontinencia brindan.
    Entonces, ¿cuáles son los beneficios de usar pañales cuando se necesitan?
    1.    El uso de pañales en la incontinencia urinaria evita las lesiones que se producen en la piel al contacto con la orina, como las úlceras o las infecciones por hongos.
    2.    Los pañales disponen de diferentes capacidades de absorción que pueden elegirse de acuerdo con la cantidad de pérdidas.
    3.    Actualmente, los pañales poseen un excelente grado de adaptabilidad al cuerpo para así facilitar los movimientos y evitar los derrames.
    4.    Además, cuentan con un adecuado sistema de sujeción y puede elegirse de acuerdo a la complexión física de cada uno.
    5.    Son discretos, pueden usarse sin que llame la atención a través de la ropa y sin perder la capacidad de absorción.
    6.    Neutralizan el mal olor proveniente de la orina.
    Es importante recalcar que no toda persona que necesita pañales sufre de demencia o alguna condición mental, muchas condiciones pueden llevarlo a la incontinencia urinaria y por ello es muy importante conversar con su geriatra al respecto, gran cantidad de estas condiciones pueden revertirse con un enfoque y tratamiento apropiado.
    Escrito por: 
    Lic. Candy Alegría Velásquez
    Enfermera Geronto – Geriátrica
    Bamboo Senior Health Services