Mostrando entradas con la etiqueta próstata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta próstata. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de marzo de 2013

Problemas de la próstata

Es verdad que los problemas de la próstata son muy comunes después de los 50 años de edad. Las buenas noticias es que hay cosas que usted puede hacer.

La próstata
La próstata es una glándula casi del tamaño de una nuez y rodea el tubo que conduce la orina al exterior desde la vejiga. Ésta se agranda y crece a medida que se envejece. Si la próstata se pone muy grande, podría causarle problemas de salud. La mayoría de los problemas de la próstata no son cáncer. El tener un problema con la próstata no incrementa la posibilidad de contraer cáncer de la próstata.
Usted probablemente sepa cuando algo está mal con su próstata. Consulte a su doctor inmediatamente, si algo le parece a usted que no está  bien. Algunas veces el doctor probablemente encuentre un problema del cual usted no se ha percatado, durante un chequeo de rutina o al practicarle un examen rectal. Usted probablemente necesite hacerse un examen especial de rayos X o escáner para chequear su próstata y el área circunvecina.
Problemas comunes
Éstos son algunos ejemplos de los problemas de la próstata no cancerosos:
Hiperplasia prostática benigna (HPB) es cuando la próstata se ha agrandado, pero no es cancerosa. Es muy común en los hombres de edad avanzada. Una próstata agrandada puede hacerle difícil orinar o causar goteo después de orinar. Usted probablemente sienta la necesidad de orinar mucho, a menudo durante la noche.
El tratamiento para la HPB incluye:
  • Observación activa o espera vigilada. Si sus síntomas no son tan malos, su doctor tal vez le diga que espere un tiempo antes de empezar un tratamiento para ver si el problema empeora. Usted necesitará un chequeo médico cada año. Usted puede empezar un tratamiento más tarde si los síntomas empeoran.
  • Medicamentos. Existen medicinas que relajan los músculos alrededor de la próstata para aliviar los síntomas o medicinas que ayudan a reducir el tamaño de la próstata. Hable con su doctor acerca de los posibles efectos secundarios.
  • Cirugía. Si nada le ha funcionado, su doctor tal vez le sugiera una cirugía para ayudar el flujo de la orina. Hay muchos tipos de cirugía de la próstata. Hable con su doctor acerca de los riesgos. Los chequeos regulares son importantes después de una cirugía de HBP.
  • Otros tratamientos. Algunas veces ondas de radio, microondas o rayos láser son usados para tratar los problemas causados por la HBP.
Prostatitis aguda es una infección bacterial. Usualmente empieza repentinamente. Puede causar fiebre, escalofríos o dolor en la parte baja de la espalda y en medio de las piernas. Puede ser que tenga dolores cuando usted orina. Consulte con su doctor inmediatamente. Él o ella le puede recetar una medicina para que se sienta mejor.

Prostatitis bacterial crónica es una infección que regresa una y otra vez. Este problema puede ser difícil de tratar. A veces tomar antibióticos por un largo periodo de tiempo puede funcionar. Hable con su doctor acerca de otras cosas que usted puede hacer para que éstas le ayuden a sentirse mejor.

Prostatitis abacteriana, también conocida como síndrome de dolor crónico pélvico, es un problema común de la próstata y ocurre a menudo en hombres jóvenes o de mediana edad. Causa dolor en la parte baja de la espalda, entre las piernas y en la punta del pene. Los hombres con este problema usualmente tienen eyaculaciones dolorosas y necesidad de orinar frecuentemente. A veces los antibióticos son beneficiosos. Esta condición es muy difícil de tratar y tal vez requiera más de un tratamiento.

Adaptado de:
Instituto Nacional sobre el Envejecimiento

viernes, 22 de marzo de 2013

¿Próstata? ¿Andropausia? ¿Incontinencia? ¿Cálculos?


Muchas personas relacionan los problemas urológicos exclusivamente con los hombres y las enfermedades de la próstata. Sin embargo, hay muchos trastornos que se ven en ambos sexos. La incontinencia urinaria, el cáncer y los cálculos en los riñones son algunos de ellos.
De tener algún problema es importante aclarar las dudas con su médico para obtener un diagnóstico y tratamiento oportuno.
Problemas de la Próstata
La próstata es una glándula que aumenta su tamaño con la edad. El crecimiento de la próstata puede producir algunos síntomas: chorro interrumpido, incontinencia, urgencia urinaria, infecciones, ardor y micción frecuente.
La mayoría de los problemas de la próstata no son cáncer.
El cáncer de próstata es muy común entre hombres de mayor edad y no suele dar síntomas al inicio, por lo que es muy importante realizarse despitajes. El tratamiento para el cáncer de la próstata funciona mejor cuando la enfermedad es descubierta a tiempo y no se ha propagado a otras partes del cuerpo, como el pulmón, huesos y cerebro.
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria no es normal para la edad. La incontinencia puede ocurrir por muchas causas reversibles: infección urinaria, una infección o irritación vaginal, el estreñimiento y el efecto adverso de algunas medicinas. Los tipos de incontinencia urinaria crónicas  son:
  • Incontinencia por urgencia o vejiga hiperactiva es la forma más frecuente de pérdida involuntaria de orina en personas mayores, y se caracteriza por un deseo imperioso de orinar.
  • Incontinencia por esfuerzo se produce por disminución de la musculatura de la pelvis. Se desencadena con la tos, estornudos, risa o cambios de posición.
  • Incontinencia por rebosamiento sucede cuando la orina se escapa de una vejiga que retiene orina. Un hombre puede tener problemas al vaciar su vejiga si su próstata está agrandada y bloquea la uretra. La diabetes y lesiones en la médula espinal también pueden causar este tipo de incontinencia.
  • Incontinencia funcional es aquella que se produce cuando la persona tiene muchas limitaciones para desplazarse al baño, a pesar que puede contener la orina normalmente.
Actualmente hay  muchos y novedosos tratamientos para la incontinencia urinaria. La modalidad de tratamiento depende del tipo de problema de control de la vejiga que usted tenga, qué tan serio sea, y cuál modalidad se adapta mejor a su estilo de vida.  Converse con su médico para elegir juntos la mejor opción.
Cálculos en los riñones
Son de los trastornos urológicos más dolorosos. Un cálculo renal es una masa dura formada por cristales que se separan de la orina y se acumulan en las superficies internas del riñón. En condiciones normales, la orina contiene productos químicos que impiden la formación de cristales. Sin embargo, en algunas personas, estos inhibidores parecen no funcionar, y  entonces se desarrollan cálculos.
Si los cristales son suficientemente pequeños, son eliminados del cuerpo con la orina a través de las vías urinarias sin que la persona lo note, pero generalmente la forma más frecuente de expresarse es de forma aguda, cuando el cálculo se desprende o se rompe y queda atrapado en las vías urinarias. Al dificultar o impedir el flujo de la orina del riñón a la vejiga, aumenta la presión dentro de los conductos urinarios y activa terminaciones nerviosas que provocan dolor. Otros síntomas son: dolor en la parte baja de la espalda o a un costado, presencia de sangre en la orina, vómitos, fiebre, sensación de necesidad imperiosa de orinar y dolor al orinar.
Además del dolor, otras complicaciones que pueden ocasionar los cálculos renales son infecciones urinarias y daño renal permanente.
El tratamiento depende del tipo de cálculo y de la gravedad de los síntomas. En la actualidad, la mayoría de los tratamientos son mucho menos invasivos que en el pasado, converse con su urólogo para elegir la mejor alternativa.
Escrito por:
Dr. José Francisco Parodi García
Médico Geriatra
Director Médico de Bamboo

Dra. Rocío Morante Osores
Médico General
Blogger de Bamboo

jueves, 28 de febrero de 2013

Los antioxidantes del té, las frutas y las verduras podrían combatir el cáncer de próstata


MIÉRCOLES, 17 de octubre (HealthDay News) — Los pacientes de cáncer de próstata que, antes del diagnóstico, consumían rutinariamente porciones generosas de los flavonoides hallados en los alimentos y bebidas de origen vegetal podrían tener menos riesgo de la forma más agresiva de la enfermedad, sugiere una investigación reciente.
Los flavonoides se hallan en las verduras y en las frutas, además del té, el vino, los jugos y el cacao. Hace mucho que los investigadores han planteado la teoría de que esos antioxidantes en particular podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer al combatir la inflamación, la oxidación, la muerte celular y el crecimiento de las células tumorales.
El nuevo estudio no evaluó la capacidad de los flavonoides para prevenir el inicio del cáncer en general. Pero la investigación, en la que participaron unos 1,900 pacientes recién diagnosticados con cáncer de próstata, reveló que aquellos cuyas dietas incluían las cantidades más altas de flavonoides tenían 25 por ciento menos probabilidades de haber sido diagnosticados con la forma de más rápido avance y más cruel de la enfermedad, en comparación con los que ingerían la menor cantidad de flavonoides.
“Comparamos a los hombres con la enfermedad poco agresiva con los que tenían enfermedad altamente agresiva”, señaló la autora líder del estudio Susan Steck, profesora asociada de la Facultad de Salud Pública Arnold de la Universidad de Carolina del Sur, en Columbia. “No tuvimos un grupo de comparación sano. Así que aunque pensamos que consumir más frutas y verduras mejora las probabilidades de no contraer cáncer de próstata en primer lugar, no podemos afirmarlo basándonos en los resultados de nuestro estudio”.
“Pero lo que vemos aquí es el impacto de los flavonoides sobre la reducción del riesgo de cáncer de próstata agresivo”, añadió. “Quizás no afecten el riesgo de contraer cáncer, pero podría mitigar el tipo de cáncer que se contrae”.
Steck y colegas presentarán sus hallazgos el miércoles en la reunión anual sobre prevención del cáncer de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research), en Anaheim, California.
Los autores observaron los hábitos dietarios reportados por los mismos hombres, hábitos que ya estaban presentes en el momento del diagnóstico en su grupo de pacientes, que incluía a 920 hombres negros y a 977 hombres blancos. Tras el diagnóstico, no se impuso ninguna intervención dietaria.
Todos los hombres se habían inscrito en el Proyecto del Cáncer de Próstata de Carolina del Norte y Luisiana.
El nuevo estudio halló que los fumadores y los hombres menores de 65 años parecían derivar el mayor beneficio protector del consumo de frutas y verduras.
Los autores identificaron el té verde y el té negro, además del jugo de naranja y pomelo, como las principales fuentes de flavonoides consumidos por los participantes del estudio. Las fresas, las cebollas, la verdura cocida, la col rizada y el brócoli también eran alimentos populares ricos en flavonoides.
Ninguna clase particular de alimentos vegetales se relacionó individualmente con el efecto protector observado, lo que llevó al equipo a concluir que el beneficio se originaba en una mezcla dietaria de flavonoides.
El Dr. Lionel Banez, profesor asistente de cirugía urológica del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte, dijo que el diseño del estudio dificulta sacar demasiadas interpretaciones de los hallazgos.
“Confiar en las conclusiones resulta difícil”, señaló, dado que el estudio actual observó el pasado, las memorias de los pacientes sobre sus dietas antes del diagnóstico.
Banez sugirió que los hallazgos sobre el beneficio de los flavonoides serían más fiables si hubieran surgido de un estudio altamente controlado de los niveles de riesgo entre pacientes que se asignaran proactivamente a un plan dietario específico, y que luego recibieran seguimiento respecto al inicio del cáncer en el futuro.
“Estos resultados no son suficientes para ameritar la recomendación de dietas basadas en plantas como regímenes para tratar el cáncer de próstata o prevenir el cáncer de próstata agresivo”, planteó.
Aunque el estudio halló una asociación entre los flavonoides y el riesgo de una forma de cáncer de próstata, no probó una relación causal. Debido a que este estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Susan Steck, Ph.D., M.P.H, R.D., associate professor, Arnold School of Public Health, University of South Carolina, Columbia, S.C.; Lionel Banez, M.D., assistant professor, urologic surgery, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Oct. 17, 2012, presentation, American Association for Cancer Research annual meeting, Anaheim, Calif.